Después de la polémica controversia que sufrió Ricky Martin en Honduras, tras ser discriminado por un grupo de fanáticos religiosos, que querían censurar su concierto, finalmente se llegó al acuerdo de que el show será para mayores de 15 años.
Todo esto “por el contenido de dosis bisexual y las escenas eróticas y sexuales que se presentan en el concierto Música, Alma y Sexo”, dijo el jefe de la Comisión de Censura de la Secretaría del Interior, Alberto Espinoza, tras la determinación de Lobo.
Los evangélicos hondureños expresaron el miércoles su repudio por el concierto del cantante, quien recientemente dio a conocer que es homosexual.
“No nos oponemos por las preferencias sexuales del artista porque eso es parte de su vida privada, pero sí al mensaje que trae porque no es un ejemplo para la familia”, dijo el presidente de la Confraternidad Evangélica, Alberto Solórzano, en una carta enviada al gobierno.